These broken hands of mine
miércoles, 29 de febrero de 2012
No basta. No es suficiente.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
(Extensión cuento anterior)
viernes, 28 de octubre de 2011
Hola, ¿Cómo estás?
sábado, 10 de septiembre de 2011
Casi, Casi, Hasta
jueves, 18 de agosto de 2011
19
| Video | Audio |
| | Hola, no hay lead aquí. |
| P.G. – Imágenes Archivo, Polonia Siglo XX P.M. – Animación “Cyranide and Happines” de un bebé naciendo. P.G. – Animación papá tomando al bebé y llevándolo al registro civil. P.D. – Animación nombre cambiado en un papel. P.P. – Animación papá con cara de horror por haber inscrito mal a su hijo. P.M. – Entrevista mamá. P.M. – Entrevista papá. P.G. – Fotos bautismo. P.G. – Captura mapa en Google Maps con la ubicación del pueblo – Zoom In. P.G. – Frontis casa. P.M. – Animación niños encerrados en la casa, viendo a los otros jugar afuera. P.M. – Entrevista mamá. P.M. – Entrevista papá. P.G. – Animación, niño sale de la casa y cae en el colegio. P.M. – Entrevista profesora. P.M. – Entrevista educadora. P.M. – Entrevista papá P.D. – Animación libreta de notas con muchas notas rojas. P.G. – Animación compañeros riéndose de él. P.M. – Entrevista compañero de curso. P.M. – Animación hojas del libro pasando con anotaciones y anotaciones. P.D. – Fotos Alexis en actividades de Centro de Alumnos y concursos. P.M. – Entrevista abuela. P.M. – Entrevista mamá. P.M. – Entrevista Abuela P.M. – Entrevista papá. P.M. – Fotos cuarto medio. P.G. – Fotos Alexis en el edificio. P.D. – Animación Alexis subiendo a un bus de transantiago,y llegando a la U. P.M. – Entrevista Alexis. P.D. – Fotos Alexis Bebé. P.D. – Fotos Alexis cumpleaños de niño. P.D. – Foto Alexis en Licentiatura de cuarto medio. P.D. – Foto Alexis con sus amigos de la Universidad. | Inicio Canción: “Make a noise”, Katie Herzig El 18 de mayo de 1920, nació el papa Juan Pablo II. Setenta años más tarde, lejos del vaticano, Roma y Europa en general, na- ció en el hospital de Linares una bola blanca de poco pelo y pocos ojos que tenía que lla- marse Rodrigo Alexis, pero su papá se confundió y le pu- so al revés. Cuña (Mamá): “Ese día lo quise matar. Empe- zamos mal, le íbamos a poner un nombre y Rodrigo va y lo cambia.” Cuña (Papá): “Le íbamos a poner Rodrigo por mi nombre –yo me llamo Rodrigo-. Y Alexis por un hermano que tu- ve yo que murió cuando tenía 5 años”. Lo bautizaron en una iglesia evangélica, y la familia se fue a vivir a un pequeño pueblo alejado de la ciudad, cuando la madre se hizo cargo de una Posta de Salud rural. El puebli- to se llamaba Palmilla, y la ma- má lleva trabajando ahí veinte años, pero nunca dejó que sus hijos salieran a jugar con los otros niños: Cuña 3 (Mamá): “Un día a Alexis le quisieron robar la bicicleta. Desde ahí que no dejamos que nunca jamás se juntara con esos de- lincuentes juveniles” Cuña (Papá): “Sii, esa vez me trataron tan mal a mi hijo, y nosotros tanto que lo cuidábamos… (comienza a llorar y no puede seguir hablando)” Inicio Canción: “Early christmas present”, Kate Nash Siendo tímido y sobreprote- gido por sus padres, Alexis lle- ga al colegio: Cuña 4 (Profesora de básica): “Era un ejemplo a seguir. En primero básico lo senté atrás con todos los desordenados para que los ayudara, y un día le pegó a una compañera”. Cuña 5 (Asistente de profesora de básica): “Era bastante… como decirlo… especial… un día le rompió el sacapuntas a una compañera, y se lo pegó con stick fix y todos creyeron que se había soluciona- do el problema”. Cuña (Papá): “Sí, mi hijo tuvo problemas pe- ro… (sigue llorando y todavía no puede seguir hablando)” Siempre tuvo problemas de con- ducta, bajas notas, déficit aten- cional y problemas con sus com- pañeros, hasta que en octavo básico no pudo más contra le bullying y decidió unírsele: Cuña 6 (Compañero de curso) “Como yo era flaco, alto, y usá- bamos cotona, él pasaba y grita- ba que habían puesto un pilar al medio del pasillo, porque los pilares del edificio eran del mis- mo color de la cotona.” Con hojas de anotaciones y ami- gos que no ayudaban mucho a su mal comportamiento, en la Media todo fue exactamente i- gual. Pero con breves diferen- cias: esta vez era un activo par- ticipante de las actividades ex tra curriculares del colegio. En 2008, con un equipo expositor de un ensayo llegó a la final nacional del concurso de histo- ria de Chile “El ejército de los Chilenos” organizado por el Mineduc el Ejército de Chile, y el 2009 participó de los de- bates nacionales de Inglés, organizados por el Ministerio. Paralelo a eso, cantaba en el coro religioso de la iglesia, y estuvo en Centro de Alumnos los 4 años de enseñanza media. Actualmente Alexis es agnós- tico, y no está de acuerdo con las manifestaciones estudianti- les, aunque sí con el movimien- to y su ideología: Cuña 7: (Abuela) Ay sí, yo siempre dije que él iba a ser curita, y todavía tene- mos una luz de esperanza. Cuña 8 (Mamá): “¡¿Mi hijo agnóstico?! No, eso no puede ser…” Cuña (Abuela): ¡¿Agnóstico?! No creo, si yo sé que él va a ser curita. Cuña (Papá): No, si él es bueno… (sigue llorando y no puede hablar). Inicio Canción “These Broken Hands Of Mine” En cuarto medio decidió estu- diar periodismo en la Universi- dad Diego Portales, y llegar a vivir con un hermano de su pa pá, que tenía departamento en Lo Barnechea, y es allí don- de vive. Todos los días viaja una hora y media desde el de- partamento hasta la universidad. Cuña (Alexis): “Estoy haciendo lo que quiero, en la ciudad que quiero. Vale la pena, aunque tenga que llegar tar- de a todos lados”. No sabe si quiere ser periodista, no sabe si creer en Dios. Sólo sabe que tiene que seguir adelante, y tratar de hacer las cosas lo mejor posible. |
martes, 16 de agosto de 2011
No le preocupa no despertar
No construye muros a su alrededor para protegerse de los daños que vienen, porque no sabe si vienen más daños, pero ya está condicionado, y sabe de lo que tiene que alejarse. Es raro ver perros que no lo hagan, pero él si lo hace, y cada vez que ve eso que le hizo daño alguna vez, decide alejarse, o a lo más tener extrema precaución. Pero ahora se lame las heridas, las limpia y las cuida, y luego devuelve la mirada hacia la vereda de enfrente donde pasan las personas, con prisa hacia su destino. Y los mira pasar de un lado a otro, hasta que otra herida empieza a doler, y ahí va otra vez a lamerse, porque ni siquiera puede moverse.
Está en un callejón sin salida. Es decir hay una salida, pero prefiere quedarse ahí, porque se siente más cómodo. Está en un pedazo de cartón bastante blando y acogedor, y tiene un pedazo de saco de algo, donde se acurruca por las noches cuando tiene frío. Y si hace más frío aún, tiene una táctica que nunca le falla: cierra los ojos muy fuerte, respira profundamente, y va directo a los días de su niñez perruna, cuando era todavía un cachorro mimado por su perra madre, y sólo vivía debajo de ese pelaje tan cómodo e infinito, porque podía pasarse horas indagando en él y no se acababa nunca; era como dar la vuelta eterna al mundo.
Así recuerda olores, amor, maullidos, y la respiración juega un rol importante, porque termina quedándose dormido. No le preocupa despertarse al otro día: está en un callejón sin salida, y lo único que tiene son el cartón, el saco, y unas cuantas heridas que cuidar.
Respira, se queda dormido, y no le preocupa no despertar.
martes, 12 de julio de 2011
Life In Letters
miércoles, 29 de junio de 2011
El fuego de la salamandra
ABeCeDario
L, M, N y Ñ es tener siempre presente que un texto se escribe en tercera persona, porque la primera persona es fea y suena mal (no es que lo hayan enseñado así, pero él lo aprendió así); O, P, y Q es la cacofonía: leer bien el texto antes de terminarlo para cuidar que lo que se escribió no suene repetitivo o mal. R y S es usar sinónimos para no repetir siempre las mismas palabras y no contribuir a la cacofonía, T, U y V es aprender a crear títulos creativos y que enganchen a quien va a leer el texto, porque de lo contario nadie se animará a leer lo que se acaba de escribir.
Y finalmente, las olvidadas y no por eso menos importantes: W, X, Y y Z, que son cuidar muy bien la redacción, y leer ochenta veces lo que se escribió para detectar errores.
Cuando lo tuvo listo pensó en imprimirlo, decorarlo y pegarlo en la pieza para nunca más olvidarlo. Pero después se le olvidó imprimirlo, y olvidó incluso que había escrito todo esto.
domingo, 15 de mayo de 2011
Feliz Aniversario, Cariño
Ayer cumplía un año de "matrimonio" con mi esposa. Somos esa pareja que en verdad no tiene matrimonio, que no se han casado, y que ni siquiera escribimos los votos, hay sólo un mutuo acuerdo de palabra. Pero el día que me divorcie de ella, va a quedar la cagá, yo lo sé. El tema es que queríamos hacer algo "grande", y "conmemorativo", pero a mi señora esposa la retuvieron en casa para un asado familiar, y no encontró nada mejor que llevarme con ella. Me basta con resumir que a la salida del ascensor del edificio donde estaba el departamento en cuestión, le dije "tengo miedo"; se dio vuelta, me miró con cara de "en serio", y tocó el timbre.
sábado, 23 de abril de 2011
Velos como personas...
Si ves gente, más gente, volteas y ves aún más gente, entonces inténtalo otra vez, pero ahora convierte ese espacio en blanco en palabras, y sigue las siguientes instrucciones:
Imagina una figura sin forma en tu espacio en blanco. Dale forma; pero no una definida: dale manos, pies, piernas, brazos, dedos, uñas, una cabeza, y en esa cabeza ponle ojos, una nariz, una boca, orejas. No le pongas pelo, en ninguna parte. Ni siquiera pienses en el color de los ojos, no trates de darle una forma definitiva.
Ahora, míralo bien. Detente en sus detalles, en su forma indefinida. ¿Qué ves?
Si no lo sabes, yo te lo diré:
No ves gente.
No ves una raza, un color, una cultura, ni una tradición.
No ves el paso del tiempo, no ves sus heridas físicas.
No ves a alguien enojado, ni estresado.
No ves a alguien con maldad en sus ojos,
no ves lo que hay en sus ojos.
No ves a alguien que te de problemas,
no ves a alguien que produzca dinero,
ni a alguien que tenga que hacerlo para sobrevivir.
No ves a alguien enfermo físicamente.
No ves a alguien que pueda atacarte o herirte.
No ves gente.
Deja de ver gente. Empieza a ver personas.
Empieza a ver qué es lo que hay detrás de todas esas heridas, de todas las líneas de su cara y de su mano, y de todas esas formas de ser que tanto pueden molestarte.
Empieza a ver qué es lo que se esconde detrás de cada gesto, detrás de cada sonrisa y cada ceño fruncido.
Empieza a ver qué hay detrás, y tal vez puedas dejar de ver gente.
Pero lo más importante: deja de ver gente, empieza a ver personas.
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"Deja de Odiar. Odiar no sirve para nada".
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Los títulos siempre son difíciles. No webee
Una mañana despertó y estaba viva. Era una mañana soleada, con ese sol seco que pega tan fuerte que dan ganas de dejar de hacer lo que se hace y regresar al estado de inactividad que se estaba. Pero su hasta entonces madre no podía dejar así no más lo que estaba haciendo. Estaba dando a luz a cuatro cachorros bien parados, manchados café sobre el pelaje plomo, que en sus vidas futuras cazarían conejos, acompañarían ancianas, serían sabuesos criadores de niños, y el infaltable callejero. Pero para ella no era un problema ser callejera, sino más bien, era todo un dilema haber nacido una mañana de sol seca, porque no tendría nada interesante que contarle a sus nietos cuando éstos le pregunten por su nacimiento. Y aunque no tenía hijos que le dieran problemas todavía, vaya que era importante pensar en las historias que se le iban a contar a los nietos.
A pesar de todo, era una perra afortunada. Era de esas que nació de una perra suelta que se cruzó con el primer perro que le movió mejor la cola. Y como no, si fue el que más la defendió cuando la jauría se acercó a ella. Entonces no se hizo de rogar e hicieron a los cuatro perritos. Nacieron en una iglesia, y eso fue toda una fortuna porque en lugares como esos el espíritu santo y el señor resucitado movía los corazones de los fieles hasta el punto en que unas orejas caídas conmovían hasta al alma más irrompible. Así sobrevivieron hasta que a su mamá le dieron vidrio molido por robarse los cortes de la carnicería de enfrente. Cuando los cachorros quedaron solos empezó el remate, pero nadie iba a querer a otra perra suelta más, así que no le quedó otra que quedarse ahí.
Los niños le llevaban dulces. Las señoras uno que otro pancito, y el cura le daba el desayuno cuando llegaba, y la cena cuando se iba. A cambio de eso cuidaba a los santos depresivos. Nunca logró entender por qué la gente sufría tanto allá adentro. Pero después entendió que eran cosas duras que no se movían, que no hablaban y que no eran iguales a esas personas que le daban que comer. Para sus amigos perros era reina y señora del lugar. Nadie se metía en su territorio. Ni siquiera el perro más guapo a sus ojos, y es que los perros tienen muy arraigada esa cosa territorial que marcan con sus ganas de ir al baño. Ella era la más conocida de la cuadra, y todos sus amigos perros también la querían mucho, porque cada pancito que le tiraban las señoras, ella no se lo comía: se lo llevaba al patio de atrás, y llegada la noche hacía un hueco enorme bajo la reja para que entraran los más hambrientos y repartían su propio pan en partes iguales. Una vez uno quiso pasarse de listo, pero ése nunca más volvió a entrar.
Nunca atacó a nadie. Era sola, bien parada y de un genio intratable. Pero todos sus amigos sabían que podían contar siempre con ella. Porque era la perrita que dormía al lado del niño Dios en el pesebre para navidad, debajo de las luces de colores.

